sábado, 15 de diciembre de 2012

Consumo de combustible por tipo de transporte


Los glaciares de Ecuador desaparecerán en 70 años por el cambio climático

EFE / Reserva Ecológica Antisana (Ecuador) 

Los glaciares de Ecuador, que coronan volcanes de más de 5.000 metros de altura, desaparecerán en 70 años al ritmo actual de deshielo por el calentamiento global, lo que alterará el ecosistema de alta montaña y el volumen de agua para consumo humano, según los expertos.
Una situación similar se observa en Perú, Bolivia y Colombia, que comparten con Ecuador los glaciares "tropicales" de América.
Uno de ellos es el Antisana, una enorme mole de 5.753 metros de altura con dos conos volcánicos por cuyas quebradas bajan las aguas heladas que terminan en la mayoría de los grifos de los hogares de Quito, una ciudad de 2,4 millones de habitantes.
La previsible desaparición de los hielos eternos tendrá efectos en el frágil páramo que lo rodea, compuesto de extensiones de pajonales y gramíneas bajas, y donde habitan especies en peligro de extinción como el oso de anteojos y el cóndor.
La pérdida del líquido contenido en las nieves no es el gran problema, sino los efectos de la falta de ese foco frío en ese ecosistema, que actúa como una esponja, al absorber el agua de lluvia y del deshielo, dijo Jorge Núñez, el especialista en Ecuador del Proyecto de Adaptación al Impacto del Retroceso Acelerado de Glaciares en los Andes Tropicales (PRAA).
"Al afectarse los páramos tendremos daños irreversibles en la biodiversidad y la disponibilidad de agua, el almacenamiento y regulación del agua", alertó Núñez.
Tan solo un 8% del agua que baja del Antisana procede del glaciar, mientras que el resto sale del páramo, explicó María Victoria Chiriboga, directora de Adaptación al Cambio Climático del Ministerio del Ambiente de Ecuador.
Colombia, como Ecuador, tiene páramos, pero la situación es diferente en Perú y Bolivia, donde son escasos y donde el abastecimiento de agua depende más, por ello, de la precipitación y del agua almacenada en las nieves, dijo Núñez.
Perú concentra más del 70% de los glaciares andinos, Bolivia el 20%, mientras que Ecuador y Colombia cuentan con un 4 por ciento cada uno.
Su tasa de decrecimiento depende de factores como su ubicación y tamaño, pero en general es similar en toda la región, según Núñez.
Ecuador ha perdido el 30% de la masa de sus nevados en los últimos treinta años, por lo que a este ritmo desaparecerán por completo dentro de 70 años, dijo el experto.
En Bolivia el fenómeno ya se ha cobrado una víctima, el Chacaltaya, un pico de más de 5.400 metros de altura que perdió su capa blanca en 2009.
El culpable es el cambio del clima del planeta, que hoy en día es 0,8 grados centígrados más caliente en media que en la época preindustrial, según los científicos.
En Ecuador la subida ha sido de un grado centígrado en tan solo los últimos 50 años y en algunos lugares de la región andina ese alza llega a los dos grados centígrados, según Chiriboga.
"No hay medio humano capaz de detener el retroceso glaciar, lo que sí podemos hacer es trabajar para atenuar los impactos", dijo Núñez.
Y para ello es fundamental contar con datos sobre la atmósfera de la alta montaña, que es muy mal conocida en los trópicos. Para ello, los países andinos han instalado estaciones meteorológicas en algunos de sus nevados con apoyo del PRAA y de la cooperación internacional.
Ecuador vigila por ahora solo el Antisana, donde cuenta con tres instalaciones automáticas a diversas alturas y otras tres menores encima del hielo.
Las estaciones miden el viento, la radiación solar, la altura de la nieve, la precipitación, la temperatura y la saturación de agua del suelo, que revela la capacidad de almacenamiento del páramo.
Desde algunas de ellas se ve en mañanas claras el cono perfecto del Cotopaxi, otro volcán cuyo gorro blanco decrece cada día.
El cambio climático también mermará las cosechas en América Latina y generará inundaciones y sequías, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La subida de la temperatura en dos grados centígrados por encima del nivel actual provocaría daños crecientes en la región, que llegarían en 2050 a unos 100.000 millones de dólares, de acuerdo con sus cálculos.
Ese dato debería hacer que no solo los ministerios de ambiente se preocupen por los glaciares, sino también los de finanzas

domingo, 9 de diciembre de 2012

El fracaso de Doha

POR AGENCIA AFP CATAR

DOHA.- No obstante, la gran dificultad para llegar este fin de semana a un acuerdo muy limitado en Doha, finalmente impuesto por Catar, demuestra que las futuras negociaciones habrán de ser difíciles.

“Si nos basamos en lo que hemos visto en estas negociaciones, no hay ningún motivo para ser optimista”, dijo el director ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo.

Paralelamente, “según los esquemas actuales, vamos rumbo a un probable aumento de 3º centígrados o más, hacia temperaturas muy superiores a las que ha tenido el Homo Sapiens” , declaró por su parte el economista británico Nick Stern, autor de un informe de referencia sobre el cambio climático.

El objetivo de la ONU es que el aumento de la temperatura no supere los 2º C, con respecto a los niveles anteriores a la industrialización.
Stern considera “crucial que todos los países desarrollados y en vías de desarrollo concentren de ahora en más todos sus esfuerzos para llegar a un acuerdo internacional fuerte y eficaz”  en 2015.

Para él, en Doha, “una vez más, hubo un gran desajuste entre la escala y la urgencia de la acción requerida para controlar los altos riesgos de cambio climático y la voluntad política y la ambición que se ha manifestado”.

“Se va a necesitar mucho trabajo y muchos compromisos”, estimó por su parte Alden Meyer, de la estadounidense Unión de Científicos Preocupados.

jueves, 29 de noviembre de 2012

El nivel del mar sube más de lo previsto en estudios anteriores

Comparing Climate Projections to Observations Up to 2011

sábado, 10 de noviembre de 2012

La ONU dice que Sandy se produjo por el calenamiento

Laura Rocha
Ecoportal


El clima extremo generado por el cambio climático es la nueva “situación habitual” y la supertormenta Sandy que azotó el noreste de Estados Unidos es una lección para que el mundo busque políticas más amigables al medio ambiente“, dijo el secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
La sede central de la ONU cerró durante tres días cuando el huracán Sandy golpeó el noroeste de Estados Unidos el 29 de octubre, causando al menos 121 muertos, inundando localidades costeras y dejando a millones de personas sin suministro eléctrico.
“Todos conocemos las dificultades de atribuirle el cambio climático a cualquier tormenta. Pero también sabemos esto: el clima extremo debido al cambio climático es el nuevo nivel normal“, dijo Ban ante la asamblea general de la ONU de 193 miembros.
“Esta podrá ser una verdad incómoda, pero es una que ignoramos bajo nuestra responsabilidad. Los mejores científicos del mundo han estado encendiendo las alarmas por muchos años”, sostuvo.
Hoy, la población de la Costa Este sufría aún los efectos de la desolación causada por la tormenta. ”No se puede apartar la mirada o dejar de persistir en los negocios como siempre (…) esta debería ser una de las principales lecciones del huracán Sandy”, agregó Ban.
El alcalde de la ciudad de Nueva York Michael Bloomberg refrendó un segundo período del presidente Barack Obama después de que Sandy azotara la región, al citar la trayectoria del mandatario en materia de cambio climático y sostener que considera que el demócrata adoptará más políticas para reducir la emisión de gases con efecto de invernadero.