sábado, 7 de septiembre de 2013

Plásticos Tóxicos: Sugerencia de cuales evitar

Plásticos Tóxicos: Sabes Cuáles Son?



Los plásticos están en todas partes y en la mayoría de los casos son muy baratos y convenientes. Sin embargo, cada vez más científicos, están descubriendo que hay un alto precio ya que afecta nuestra salud. Algunos plásticos comunes liberan sustancias químicas nocivas en el aire, los alimentos y las bebidas. Estas sustancias son invisibles, sin embargo sí tu utilizas plástico en tus alimentos, lo más probable es que estes consumiendo parte de éstos con tus comidas.
Más allá de los riesgos en la salud inmediatos, el uso creciente de estos plásticos está causando una enorme cantidad de contaminación permanente. Cada pedazo de este material permanece a traves del tiempo (a excepción de lo poco que ha sido incinerado y que libera sustancias químicas tóxicas). En el océano, los residuos plásticos se acumulan en espirales gigantes de basura, donde, entre otras cosas, los peces ingieren trozos de  estos plásticos tóxicos a un ritmo que pronto comer los alimentos del mar se convertirá en un riesgo.
El plástico es generalmente tóxico cuando se fabrica, tóxico en su uso y tóxico cuando se desecha. Por suerte, todos podemos tomar decisiones más seguras.
Reduce el consumo de Plásticos Tóxicos!
Muchos tipos de plásticos desprenden toxinas en los alimentos o líquidos que los contienen.
Consejos
• Es preferible utilizar envases de vidrio con la tapa plástica para almacenar alimentos, ya que el plástico contiene bisfenol A (BPA), PCBs, PBDE, ftalatos, colorantes y otras peligrosas tóxinas. El PBDE puede producir infertilidad, y el BPAs hace estrago en el sistema endocrino al tener el mismo comportamiento que los estrógenos.
• Evita las bandejas y vasos de estirofoam (similar al corcho blanco), sobre todo con líquidos calientes, porque además de bisfenol A, desprenden poliestireno, un tóxico muy dañino para el organismo. Evita este tipo de material sobre todo para meterlo al microondas y para bebidas calientes.
• Tampoco se recomienda utilizar film transparente o papel de aluminio para conservar los alimentos. La acumulación de aluminio en el cerebro es una de las causas principales de Alzheimer. Sustituirlos por bolsitas de cierre hermético tipo Zip, elaboradas con HDPE , un tipo plástico que no desprende tóxinas.
Lo mejor que puedes hacer es reducir el uso de plásticos. Busca alternativas naturales como telas, madera, bambú, vidrio, acero inoxidable, etc . Tambien, cuando compres productos, busca objetos con menos (o sin) empaques de plástico. Si compras plástico, escoje productos que se pueden reciclar o re-usar (por ejemplo, un vacito de yogur que se puede volver a utilizar para guardar crayones).
• Conoce tus plásticos – comenzando con esta guía:
 PET (Polietileno Tereftalato): EVITAR
Comunmente Encontrados en: botellas de refrescos, botellas de agua, botellas de aceite de cocina
Riesgos: Puede desprender antimonio y los ftalatos.
HDPE (Polietileno de Alta Densidad): LOS MÁS SEGUROS
Comunmente Encontrados en: galones de leche, bolsas de plástico, envases de yogurt.
PVC (Policloruro de Vinilo, Vinilo): EVITAR
Comunmente Encontrados en: Botellas de condimentos, film transparente, anillos de dentición, juguetes, cortinas de baño
RIESGOS: Desprenden plomo y ftalatos, entre otras cosas. También pueden emitir gases de productos químicos tóxicos.
LDPE (Polietileno de Baja Densidad): LOS MÁS SEGUROS
Comunmente Encontrados en: Las bolsas que ofrecen los supermercados para cojer frutas y vegetales y contenedores de alimentos
PP (Polipropileno): LOS MÁS SEGUROS
Comunmente Encontrados en: tapas de galones, plásticos para almacenar alimentos, vajillas plasticas
 PS (Poliestireno, también conocido como espuma de poliestireno): EVITAR
Comunmente Encontrados en: bandejas de carne, utencilios de espuma como vasos y platos desechables utilizados en fiestas.
RIESGOS: Pueden desprender cancerígenos y alquilfenoles estrogénicos.
 Otros: Estos plásticos pueden ser una opción más segura, ya que pueden ser muy duraderos y resistentes a altas temperaturas ocasionando una menor lixiviación. Plásticos nuevos biodegradables a base de plantas, como PLA (ácido poliláctico) también entran en la categoría Nº 7.
En resumen, los únicos plásticos seguros para almacenar alimentos, agua y otros líquidos son:
PEAD: Polietileno de Alta Densidad (en inglés conocido como HDPE o PE-HD) identificado por el número 2.
PEBD: Polietileno de Baja Densidad (en inglés conocido como LDPE o PE-LD) identificado por el número 4.
Polipropileno (PP) identificado por el número 5.

Donde se encuentran estos numeros? En la base del envase suele aparecer un número indicando el tipo de plástico dentro de un triángulo, por ejemplo, un 2 para el HDPE. Estos símbolos se encuentran en todas las botellas plásticas. Cada número indica el tipo de material del cual están fabricadas.
El tipo de plástico recomendado por la Dra. Hulda Clark: Botellas PEAD (ingles HDPE). No desprenden toxinas, al contrario que las botellas de plástico transparente del agua envasada, fabricadas en un tipo de plástico denominado PET (PolyEthylene Terephthalate). Todas la marcas de agua envasada testadas por la Dra. Hulda Clark estaban contaminadas con solventes. Por otro lado, las millones de botellas de agua envasadas que se consumen al día en el mundo suponen una carga medioambiental muy elevada.

martes, 20 de agosto de 2013

Los derechos de la naturaleza después de la caída de la moratoria petrolera en la Amazonia

ALAI, América Latina en Movimiento
2013-08-19
 

Una de las iniciativas ambientales más originales de los últimos años, originada en Ecuador, buscaba dejar el petróleo en tierra para preservar la Amazonia y sus pueblos indígenas. Era una idea construida desde la sociedad civil que se concretó en 2007, durante el primer gobierno de Rafael Correa, enfocándola en proteger el Parque Nacional Yasuní, y sus áreas adyacentes (conocidas por la abreviatura ITT). Esos esfuerzos terminaron pocos días atrás, cuando el gobierno anunció la cancelación de esa iniciativa y permitir la explotación petrolera.
La idea de una moratoria petrolera en Yasuní-ITT maduró durante muchos años, pero contó con un marco excepcional otorgado por el sistema de derechos aprobados en la nueva Constitución de 2008. En ella se organizan de mejor manera los derechos a la calidad de vida de las personas, la regulación del uso de los recursos naturales y las salvaguardas a los pueblos indígenas. En paralelo a éstos, se reconocieron por primera vez los derechos de la Naturaleza o de la Pachamama. De esta manera quedó establecido un mandato constitucional ecológico, que para ser cumplido no podría permitir una actividad de tales impactos como la explotación petrolera en Yasuní-ITT.
En etapas siguientes, el gobierno mantuvo la moratoria petrolera pero comenzó a buscar opciones alternativas para lograr una compensación económica. En aquel tiempo se razonó que Ecuador perdería un estimado de más de 7 mil millones de dólares por no extraer los 920 millones de barriles de crudo que estaban debajo del Yasuní-ITT. El presidente Correa afirmó que si se lograba un fondo de compensación de al menos la mitad de esas ganancias perdidas, se mantendría la suspensión petrolera.
La condición para la protección del área pasó a estar desde entonces en recolectar 3 600 millones de dólares. Se diseñaron distintos mecanismos y justificaciones para implementar ese fondo internacional, donde gobiernos, empresas o personas, pudieran depositar dinero. La idea era sensata, ya que existen muchos argumentos por los cuales otros gobiernos, especialmente del norte industrializado, deberían ahora apoyar solidariamente la protección de la biodiversidad, abandonando así su postura clásica de apropiarse vorazmente de los recursos del sur.
Pero con el paso del tiempo, el andamiaje conceptual gubernamental comenzó a crujir. Por un lado, se insistía cada vez más en la idea de la compensación o indemnización económica. Por otro lado, comenzó a quedar en segundo plano la fundamentación basada en los derechos de la Naturaleza, para pasar a priorizar argumentos enfocados en detener el cambio climático global. Se sostenía que se debía mantener el petróleo bajo tierra para evitar que una vez extraído fuera quemado en algún sitio, y los gases producidos alimentaran el calentamiento global. Con ello, la propuesta era sobre todo una compensación económica para evitar un aumento en el cambio ambiental planetario.
La iniciativa Yasuní-ITT era mirada con mucho interés por la comunidad internacional y despertaba muchas ilusiones entre varios movimientos sociales, al ser un ejemplo de una transición postpetrolera. Pero siempre sufrió de tensiones, como el constante recordatorio gubernamental de pasar a un “plan B” que consistía en explotar ese petróleo amazónico, e incluso contradicciones, como fueron las declaraciones presidenciales contra los posibles donantes internacionales.
El presidente Correa acaba de presentar varios argumentos para cancelar esta iniciativa de moratoria en Yasuní-ITT. Uno de ellos fue denunciar la falta de apoyo de la comunidad internacional, calificándola de hipócrita. En parte le asiste la razón, ya que muchas naciones industrializadas crecieron gracias a la expoliación de los recursos del sur, y la iniciativa Yasuní-ITT les permitía comenzar a saldar esas deudas. Pero tampoco puede minimizarse que al condicionar la moratoria petrolera a una compensación económica, se cayó en una contradicción insalvable. Es que el mandato constitucional ecuatoriano obliga a la protección de ese tipo de áreas, tanto por proteger los derechos de indígenas como los de la Naturaleza. Se vuelve muy difícil pedir a otros gobiernos una compensación económica por cumplir con una obligación constitucional propia. Una adecuada analogía sería la de un país que le pide a otros compensaciones económicas por sus gastos en atender la salud de sus niños.
Otro argumento presidencial se basa en una actitud de optimismo tecnológico, sosteniendo que ahora sí se puede hacer una explotación petrolea en la Amazonia minimizando los impactos. Esta actitud es muy común en varios gobiernos, pero es especialmente paradojal en Ecuador, ya que allí se vivieron en carne propia los duros impactos de extraer petróleo en la Amazonia. Esto ha quedado en evidencia en el proceso contra Texaco-Chevrón. Toda la información científica disponible abrumadoramente deja en claro los graves impactos de las petroleras en ambientes tropicales.
El combate a la miseria es otro de los argumentos presidenciales para cancelar la moratoria petrolera. Esta es una posición que suscita muchas adhesiones, y debe celebrarse que se usen los recursos naturales en beneficio del país, en lugar que nutran las arcas de empresas transnacionales. Pero decirlo no resuelve el problema de cómo asegurar que ello suceda. Es que más o menos lo mismo sostienen las empresas (cuando prometen, por ejemplo, que la minería resolverá la pobreza local y generará empleo), lo repiten unos cuantos gobiernos ideológicamente muy distintos (la “locomotora minera” de Santos se supone que reducirá la pobreza en Colombia), y está en el núcleo conceptual del desarrollo convencional (creyendo que todo aumento de exportaciones arrastrará al producto interno, y con ello se reduciría la pobreza).
Hay muchos pasos intermedios entre extraer un recurso natural y reducir la pobreza, y es precisamente en esas etapas donde se originan multitud de problemas. Estos van desde los dudosos beneficios económicos de ese tipo de extractivismo (ya que lo que el Estado ganaría por un lado por exportar petróleo, lo perdería por otro al atender sus impactos sociales y ambientales), el papel del intermediario (donde las empresas, sean estatales o privadas, del norte o de amigos del sur, sólo son exitosas cuando maximizan su rentabilidad, y casi siempre lo hacen a costa del ambiente y las comunidades locales).
La decisión de Correa genera ondas de choque en diversos planos. Al liberar a las petroleras, se pone en riesgo inmediato un ecosistema de alta biodiversidad, y a los pueblos indígenas que lo habitan (incluyendo aquellos que viven en aislamiento). Se desploma el intento de aplicar una alternativa postpetrolera, y la capacidad de servir como ejemplo entre los demás países desaparece. La medida ecuatoriana sin dudas alentará las presiones sobre áreas protegidas que también se viven, por ejemplo, en Perú y Bolivia. También muestra que el país no logra cumplir las promesas de diversificación productiva, y vuelve a caer en un papel de proveedor de materias primas.
Pero posiblemente el impacto más fuerte ha sido sobre el marco constitucional de los derechos de la Naturaleza. Es que al final de su discurso, Correa regresó a la vieja oposición de la década de 1970 entre desarrollo y conservación ambiental, cuando dijo que el “mayor atentado a los Derechos Humanos es la miseria, y el mayor error es subordinar esos Derechos Humanos a supuestos derechos de la naturaleza: no importa que haya hambre, falta de servicios... ¡lo importante es el conservacionismo a ultranza!”. Nadie en el ambientalismo defiende la miseria, sino que denuncian que bajo los titulares de promover el crecimiento económico no sólo se desemboca en mayores desigualdades sociales sino que se destruye el entorno natural.
Al margen de esa precisión, el problema es que en esa frase los derechos de la Naturaleza quedan apenas como un supuesto. Si esos derechos son dejados a un lado, prevalecerá el desarrollo convencional, con un nuevo triunfo del petróleo, ya que los impactos sociales y ambientales no tienen valor económico. Los derechos de la Naturaleza son una reacción a ese tipo de razonamiento. No son una concesión a las plantas y animales, o a los ambientalistas, sino que son una necesidad para poder proteger efectivamente a los pueblos y su patrimonio natural.
Todo esto hace que quede planteada la angustiosa pregunta si el día en que cayó la iniciativa de moratoria petrolera en la Amazonia de Ecuador, también no comenzaron a desplomarse los derechos de la Naturaleza.
- Eduardo Gudynas integra el equipo de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social). Su twitter es: @EGudynas

http://alainet.org/active/66547

viernes, 5 de julio de 2013

El CO2 en la atmósfera alcanza su máximo histórico

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/05/10/actualidad/1368210474_280711.html

El nivel de dióxido de carbono, el gas que más contribuye al calentamiento global, ha superado una temida barrera simbólica, según informaron ayer los especialistas, y ha alcanzado niveles nunca vistos en la Tierra en millones de años. Los monitores científicos han declarado que el gas ha llegado a una media diaria que supera las 400 partes por m
illón (ppm). Se trata solo de un momento aislado en el cuentakilómetros, pero también de un recordatorio serio de que los esfuerzos para controlar las emisiones provocadas por la actividad humana han fallado.
La mejor prueba que existe apunta a que la cantidad de gas en el aire no había sido tan alta desde hace, al menos, tres millones de años, es decir, antes de que los humanos evolucionaran, y los científicos creen que el aumento augura cambios muy importantes en el clima y el nivel del mar.
“Simboliza que hasta ahora hemos fracasado en detectar este problema”, declaró Pieter P. Tans, que dirige el programa de control de las emisiones del National Oceanic and Atmospheric Administration, autor de los datos.
Ralph Keeling, que dirige otro de los programas sobre emisiones de CO2 en el Scripps Institution of Oceanography de San Diego, ha dicho que un aumento continuado podría ser catastrófico. “Significa que estamos perdiendo rápidamente la posibilidad de mantener el clima por debajo del umbral que se creía tolerable”, añadió. Los nuevos datos provienen de los sensores situados en la cima del Mauna Loa, el volcán de la isla más grande de Hawai, que ha sido durante años el punto de referencia en el estudio de la evolución de estas emisiones.
Los dispositivos de Hawai llevan medio siglo tomando muestras de aire limpio y fresco que ha circulado en el océano Pacífico a miles de kilómetros de la costa y las grandes ciudades. La primera vez que se detectaron más de 400 partes por millón de dióxido de carbono fue en el Ártico el año pasado y también superó el nivel en lecturas cada hora en Mauna Loa, pero la lectura media todavía no había superado este nivel a lo largo de un día entero.
El dióxido de carbono aumenta y desciende en ciclos temporales y su nivel volverá a situarse por debajo de las 400 ppa en el verano ya que el crecimiento de las plantas en el hemisferio norte lanza 10.000 millones de toneladas de carbono a la atmósfera entonces. Los expertos alertan, sin embargo, de que la recuperación será breve y de que cada vez está más cerca el momento en que el que en ningún punto de la Tierra se registren menos de 400 ppa en cualquier estación del año.

martes, 11 de junio de 2013

Cambios en el río Mackenzie afectarán al clima mundial, según científicos

http://unvrso.ec/0008HAE

Un grupo de expertos internacionales ha lanzado la voz de alarma sobre la situación del río Mackenzie, uno de los mayores del mundo, y las graves consecuencias que tendrán para el clima mundial los cambios que está experimentando.
Científicos de Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido, a instancias del Foro Rosenberg sobre Políticas del Agua, han dado a conocer un informe en el que se advierte que la cuenca del Mackenzie se encuentra en peligro por el cambio climático y el desarrollo industrial, lo que puede tener consecuencias globales.
El profesor Henry Vaux, presidente del Foro Rosenberg, dijo este martes a Efe que la temperatura media de la cuenca del Mackenzie ya ha aumentado más de 2 grados centígrados, la cifra acordada por la comunidad internacional como el límite que no se debería rebasar para luchar contra el cambio climático.
"La preocupación es que la combinación de un desarrollo desequilibrado junto con el cambio climático van a hacer la cuenca menos resistente y más inestable", dijo Vaux.
"Y esto es importante porque la cuenca es un recurso continental que proporciona beneficios a pueblos que están en puntos muy alejados del norte de Canadá, ya sea mediante aves migratorias, la moderación del clima o las corrientes oceánicas" añadió el experto.
Vaux explicó que los científicos creen que el río Mackenzie, que es considerado como "el Amazonas del Norte", influye en las corrientes oceánicas. "Las corrientes dependen en gran medida de lo que pasa en la desembocadura del Mackenzie, cuando sus aguas se mezclan con las del océano rtico", explicó.
En la actualidad, el Mackenzie, que tiene una longitud de casi 1.800 kilómetros, deposita 10,3 millones de litros de agua en el océano Ártico cada segundo y 100 millones de toneladas de sedimentos al año. "Cambios en la dirección, la magnitud del flujo o las temperaturas de corrientes globales tendrán probablemente significantes implicaciones en el clima de todo el mundo", continuó.
La clave que determina en gran parte el clima es la diferencia que existe entre las temperaturas en el norte del planeta y en su ecuador. "Sabemos que el clima, al menos en el hemisferio norte, está determinado parcialmente por las diferencias en la temperatura entre el ecuador y las latitudes más septentrionales. Las diferencias están disminuyendo, lo que tendrá implicaciones no sólo en el clima de América sino en todo el mundo", dijo Vaux.
El científico señaló que la pérdida de la capa de hielo que cubría de forma casi perpetua el océano Ártico es parte del problema. "En parte está relacionado con la desaparición de la cubierta de hielo del Ártico. Y según desaparece esa cubierta, menos energía es reflejada al espacio y más es absorbida por las aguas. Ese es el mecanismo que está haciendo que las temperaturas del rtico aumenten", explicó.
La otra parte de la ecuación es que la cuenca del Mackenzie modera el clima al capturar centenares de millones de gases con efecto invernadero en el permafrost, la capa de la tierra que permanece constantemente congelada.
En la cuenca del Mackenzie, la desaparición del permafrost supondrá la liberación de "cantidades masivas de metano", un gas con efecto invernadero que tiene 21 veces más potencial por molécula que el dióxido de carbono.
Para añadir más presión, parte de la cuenca del Mackenzie se encuentra en la zona de arenas bituminosas de Canadá, una región que se calcula contiene las terceras mayores reservas de petróleo del mundo y que Ottawa quiere convertir en el motor del futuro desarrollo económico del país.
Los yacimientos de las arenas bituminosas ya proporcionan a Canadá una de sus principales fuentes de ingresos, pero el continuado desarrollo de estos recursos presenta un considerable peligro para la cuenca del Mackenzie.
Los científicos advirtieron en su informe de que un derrame de petróleo o de productos tóxicos derivados de la extracción del crudo tendría consecuencias desastrosas para la región, que ha sido comparada con el Serengueti africano por su ecosistema.
Según el informe, la ruptura en invierno de una balsa de residuos de metales pesados, como la que se produjo en 1998 en la localidad española de Aznalcollar, "sería casi imposible de sanear o limpiar".
Por ello, el informe solicita que las empresas petrolíferas depositen "sustanciales fianzas" para explotar los recursos naturales en la cuenca del río Mackenzie, con el fin de cubrir los costes de limpieza o recuperación.

viernes, 31 de mayo de 2013

La batalla global sobre el “apocalipsis de la abeja” se acerca

EU Times
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=168955


Las impactantes actas relativas a la reunión, la semana pasada, del presidente Putin con el Secretario de Estado de los EEUU, John Kerry, revelan la “extrema indignación” de los dirigentes rusos con el régimen de protección continua del presidente Obama hacia los gigantes mundiales de la biogenética, Syngenta y Monsanto, frente a la inminente ”apocalipsis de las abejas” que, según el Kremlin, “con toda seguridad” puede conducir a una guerra mundial.
Según dichas actas, publicadas hoy en el Kremlin por el Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Federación Rusa (MNRE), Putin estaba tan indignado por la negativa de Obama a discutir sobre este grave asunto, que durante 3 horas incluso rechazó reunirse con Kerry, quien había viajado a Moscú en misión diplomática, cediendo después a fin de no provocar una ruptura aún mayor entre ambas naciones.
En el centro de la disputa entre Rusia y los EEUU, según el informe del MNRE, se encuentra la “indiscutible evidencia” de que un tipo de insecticidas neuro-activos relacionados con la nicotina, y conocidos con el nombre de neonicotinoides, están destruyendo la población de abejas de nuestro planeta, y que, de no controlarse, podrían destruir nuestra capacidad mundial para cultivar suficientes alimentos para alimentar su población.
La situación se ha vuelto tan grave, informa el MNRE, que la Comisión Europea al completo votó, la semana pasada, una prohibición cautelar de 2 años (empezará el 1 de diciembre de 2013) para pesticidas “mata abejas”, siguiendo el ejemplo de Suiza, Francia, Italia, Rusia, Eslovenia o Ucrania, países que habían prohibido anteriormente la utilización en el continente de estos peligrosos organismos genéticamente alterados.
Dos de los más temidos neonicotinoides que ahora han sido prohibidos son el Actara y el Cruiser, fabricados por el gigante suizo de las semillas y pesticidas biotecnológicos, Syngenta AG, quien da empleo a más de 26.000 personas en cerca de 90 países y que ocupa el tercer puesto del ranquin mundial de ventas en el mercado comercial de semillas para la agricultura.
Es importante tener en cuenta, apunta el informe, que Syngenta, junto a otros gigantes de la biotecnología como Monsanto, Bayer, Down y DuPont, controlan actualmente cerca del 100% del mercado mundial de pesticidas, plantas y semillas genéticamente modificadas.
También es importante destacar en el caso de Syngenta, continúa el informe, que en 2012 fue acusada penalmente en Alemania por haber ocultado el hecho de que su maíz genéticamente modificado había matado ganado, y que se haya establecido una demanda colectiva por valor de 105 millones de dólares en EEUU después de descubrir que había contaminado los suministros de agua de cerca de 52 millones de estadounidenses en más de 2000 distritos con su herbicida Atracina, que puede provocar cambios en el género de los animales.
Cómo de asombrosamente espantosa está la situación, se puede ver, según el MNRE, en el informe realizado el pasado marzo por American Bird Conservancy (ABC), desde el que se advierte del peligro en el que se encuentra el mundo y en el que podemos leer lo siguiente:
Como parte de un estudio sobre los efectos del tipo de insecticidas más utilizado en el mundo, los neonicotinoides, la American Bird Conservancy (ABC) ha hecho un llamamiento a la prohibición de su uso como tratamiento de semillas, así como para la suspensión de todas las solicitudes a la espera de una revisión independiente de los efectos de dichos productos en las aves, invertebrados terrestres o acuáticos y el resto de animales salvajes”.
Está claro que estos químicos tienen el potencial para afectar a toda la cadena alimentaria. La persistencia en el ambiente de los neonicotinoides, su propensión a los vertidos e infiltraciones en las aguas subterráneas, así como su acumulativo, y en gran medida irreversible, modo de actuar en los invertebrados plantea problemas ambientales significativos”, dijo Cynthia Palmer, coautora del informe y directora del Programa para Pesticidas del ABC, una de las organizaciones líderes en EEUU para la conservación de las aves.
El ABC encargó al mundialmente reconocido toxicólogo ambiental, Dr. Pierre Mineau, la dirección de la investigación. El informe de 100 páginas, “El impacto en las aves del insecticida más utilizado en el país”, revisa 200 estudios sobre los neonicotinoides, incluyendo la investigación de la industria obtenida a través de la Ley de libertad de información de los EEUU. El informe evalúa el riesgo toxicológico para las aves y los sistemas acuáticos e incluye comparaciones extensas con otros pesticidas anteriores que han sido sustituidos por los neonicotinoides. La evaluación concluye que los neonicotinoides son letales para las aves y para los sistemas acuáticos de los que dependen.
Un solo grano de maíz recubierto de neonicotinoides puede matar un pájaro”, dijo Palmer. “Incluso un ínfimo grano de trigo o colza tratado con el más antiguo de los neonicotinoides – llamado imidacloprid – puede envenenar fatalmente a un ave. Tan solo una décima parte de una semilla de maíz recubierta de neonicotinoides al día durante la época de incubación puede afectar a la reproducción”.
El nuevo informe concluye que los niveles de contaminación de los neonicotinoides, tanto en las aguas superficiales como las aguas subterráneas, en los EEUU y en el mundo, están más allá del umbral conocido para matar invertebrados acuáticos.
Después de este informe condenatorio, la MRNE dice que un gran grupo de apicultores estadounidenses y medioambientalistas demandaron al régimen de Obama por el uso continuado de estos neonicotinoides indicando: “Vamos a llevar a la EPA (Environmental Protection Agency) ante los tribunales por su fracaso en la protección de las abejas de los pesticidas. A pesar de nuestro gran esfuerzo para alertar a la agencia sobre los problemas que plantean los neonicotinoides, la EPA continuó ignorando las claras señales de alerta de un sistema agrícola en dificultades”.
Y cómo de malo se ha vuelto el sistema agrícola mundial debido a estas plantas, pesticidas y semillas modificadas genéticamente, se puede ver, según el informe, en la propuesta de la EU de la semana pasada, seguida de la prohibición de los neonicotinoides, en la que se propone criminalizar prácticamente todas las semillas y las plantas no registradas en la UE, y en la que podemos leer lo siguiente:
Europa se apresura a los buenos días de 1939, 40,… Una nueva ley propuesta por la Comisión Europea podría ilegalizar el cultivo, la reproducción o la comercialización de cualquier semilla vegetal que no haya sido probada, aprobada y aceptada por una nueva administración europea llamada “Agencia de Variedades Vegetales de la UE”.
La nueva Ley de Material Reproductivo de las plantas de la EU nace con la intención de que sean los Gobiernos los que se hagan cargo de prácticamente todas las plantas y semillas. Aquellos jardineros que cultiven sus propias plantas a partir de semillas no reguladas podrían ser considerados criminales según esta ley.
El informe de la MRNE señala que, a pesar de que esta acción de la UE pudiera parecer acaso draconiana, es, sin embargo, totalmente necesaria para purgar el continente de la continua contaminación de estas “monstruosidades de semillas” criadas genéticamente.
Lo más desconcertante de todo, dice el MRNE, y aquello que ha enfurecido a Putin, ha sido el esfuerzo del régimen de Obama por proteger los beneficios de los productores de pesticidas por encima del daño catastrófico al que se está exponiendo el medioambiente, y como detalla el servicio de noticias de The Guardian en un artículo del 2 de mayo, titulado “Los EEUU rechazan la alegación de la EU de los insecticidas como principal razón del colapso de colonias de abejas”, en el que se puede leer:
La UE ha votado esta semana a favor de una prohibición de 2 años para un tipo de pesticidas, conocidos como neonicotinoides, que han sido asociados al “colapso de las abejas”. El gobierno de los EEUU informa, por el contrario, haber encontrado múltiples razones para el colapso de las colmenas”.
Para una razón “más verdadera” acerca de la protección de Obama de los gigantes de la biotecnología en nuestro mundo, el MNRE dice que puede leerse en este otro informe titulado “Cómo Barack Obama se convirtió en el hombre de Monsanto en Washington”, y en el que se llega a decir lo siguiente:
Después de su victoria en las elecciones de 2008, Obama ocupó puestos clave con gente de Monsanto en aquellas agencias federales que ejercen una fuerza tremenda en temas de alimentación, la USDA y la FDA: en la USDA colocó a Roger Beachy, antiguo director del Monsanto Danforth Center, como director del Instituto Nacional de Alimentación y Agricultura; en la FDA, colocó al nuevo Zar de las cuestiones de seguridad alimentaria, el infame Michael Taylor, antiguo vicepresidente para políticas públicas de Monsanto, como comisionado adjunto. Taylor había sido fundamental a la hora de conseguir la aprobación de la hormona de crecimiento bovina de ingeniería genética de Monsanto”.
Y peor aún, después de que Rusia suspendiera la importación y uso del maíz modificado de Monsanto, tras la lectura de un estudio que sugería su relación con el cáncer de mama el pasado septiembre, el servicio de noticias de Russia Today informó sobre la respuesta de Obama:
La Cámara de Representantes de los EEUU aprobó la semana pasada a última hora la incorporación en la Ley de asignaciones agrícolas de 2013 de una disposición que protege las semillas genéticamente modificadas de litigios frente a riesgos sanitarios.
La disposición, que se conoce oficialmente como la Farmer Assurance Provision, ha sido ridiculizada por los opositores del lobby biotecnológico como la “Monsanto Protection Act”, ya que despoja a los tribunales federales de la autoridad para detener de inmediato la siembra y venta de semillas genéticamente modificadas (OGM) al margen de la preocupación de los consumidores por su salud.
La disposición, también denunciada como “cláusula biotecnológica”, debería haber trascurrido por los comités de agricultura o judicatura para su revisión. En cambio,no se celebraron sesiones y el asunto era desconocido por la mayoría de los demócratas (quienes detentan la mayoría en el Senado)antes de su aprobación como parte del HR993, la ley de financiamiento a corto plazo que se aprobó para evitar el derribo del gobierno federal.
El 26 de marzo, Obama firmaba la Monsanto Protection Act, garantizando así que el pueblo estadounidense no pueda recurrir contra el gigante de la biotecnología cuando millones de ellos caigan enfermos, muchos de los cuales acabarán muriendo seguramente en la que el informe del MRNE llama la mayor apocalipsis agrícola en la historia de la humanidad, mientras el 90% de las abejas salvajes han muerto ya en EEUU y cerca del 80% de las domesticas también.

domingo, 26 de mayo de 2013

Ética a partir del calentamiento global

Leonardo Boff

En algunos lugares de la Tierra se rompió hace días la barrera de las 400 ppm (partes por millón) de CO2, lo que puede conducir a desastres socio-ambientales de gran magnitud. Si no hacemos nada consistente, podremos conocer días tenebrosos. No es que no se pueda hacer nada más. Si no podemos detener la rueda, podemos sin embargo reducir su velocidad. Podemos y debemos adaptarnos a los cambios y organizarnos para mitigar los efectos perjudiciales. Ahora se trata de vivir con radicalidad las cuatro erres: reducir, reutilizar, reciclar y reabastecer.
Necesitamos una orientación ética que nos ayude a alinear nuestras prácticas para superar la crisis actual. En este cuadro dramático, ¿cómo fundar un discurso ético mínimamente coherente que valga para todos?
Hasta ahora, las éticas y las morales se basaban en las culturas regionales. Hoy, en la fase planetaria de la especie humana, debemos restablecer la ética a partir de algo que sea común a todos y que todos podamos entender y realizar.
Mirando hacia atrás, hemos identificado dos fuentes que guiaron, y aún guían, ética y moralmente las sociedades hasta hoy: la religión y la razón.
Las religiones siguen siendo los nichos de valor privilegiados para la mayoría de la humanidad. Nacen de un encuentro con el Supremo Valor, con el Supremo bien. De esta experiencia nacen los valores de veneración, respeto, amor, solidaridad, compasión y perdón. Muchos pensadores reconocen que la religión, más que la economía y la política, es la fuerza central que mueve a las personas y las lleva hasta a entregar su propia vida (Huntington). Otros llegan a proponer a las religiones como la base más realista y eficaz para construir una ética global para la política y la economía mundiales (Küng). Para eso las religiones deben dialogar entre sí y, en el diálogo, acentuar más los puntos en común que los puntos de disparidad. Con esto se puede marcar el comienzo de la paz entre las religiones. Esta paz no se basta a si misma, sino que debe animar la paz entre todos los pueblos.
La razón crítica, desde que estalló casi al mismo tiempo en todas las culturas mundiales en el siglo sexto A.C., el llamado «tiempo-eje» trató de establecer códigos éticos universalmente válidos, basados principalmente en las virtudes, cuya centralidad la ocupaba la justicia. Pero también afirma la libertad, la verdad, el amor y el respeto al otro.
El fundamento racional de la ética y la moral -ética autónoma- fue un admirable esfuerzo del pensamiento humano, desde los maestros griegos Sócrates, Platón y Aristóteles, pasando por Immanuel Kant hasta los modernos Jürgen, Habermas y Enrique Dussel, y entre nosotros Henrique de Lima Vaz y Manfredo Oliveira entre otros de nuestra cultura.
Sin embargo, el nivel de convencimiento de esta ética racional fue escaso y restringido a los ambientes ilustrados. Por lo tanto, con un impacto limitado en la vida cotidiana de la gente.
Estos dos paradigmas no han sido invalidados por la crisis actual, sino que deben ser enriquecidos si queremos estar a la altura de los retos que nos vienen de la realidad, hoy profundamente modificada.
Para este enriquecimiento necesitamos bajar a aquella instancia en la cual se forman continuamente los valores, contenido principal de la ética. La ética, para ganar un mínimo de consenso, debe brotar de la base común y última de la existencia humana. Esta base no reside en la razón, como siempre ha pretendido Occidente.
La razón -y esto la misma filosofía lo reconoce- no es ni el primero ni el último momento de la existencia. Por eso no explica todo ni abarca todo. Se abre hacia abajo, de donde surge algo más elemental y ancestral: la afectividad y el sentimiento profundo. Irrumpe hacia arriba, hacia el espíritu, que es el momento en que la conciencia se siente parte de un todo y que culmina en la contemplación y en la espiritualidad. Por lo tanto, la experiencia de base no es «pienso, luego existo», sino «siento, luego existo». En la raíz de todo no está la razón («logos»), sino la pasión («pathos»), que se expresa por la sensibilidad y por el afecto. De ahí el esfuerzo actual para rescatar la razón sensible y cordial (Meffesoli, Cortina). Para este tipo de razón captamos el carácter precioso de los seres humanos, lo que los hace dignos de ser deseables. Desde el corazón y no desde la cabeza, vivenciamos los valores. Por los valores nos movemos y somos. En último término, está el amor que es la fuerza más grande del universo y el nombre propio de Dios. Esta ética nos puede comprometer en acciones prácticas para abordar el calentamiento global.
Pero tenemos que ser realistas: la pasión está habitada por un demonio que puede ser destructivo. Es un caudal fantástico de energía que, como las aguas de un río, necesita márgenes, límites y justa medida. Si no, irrumpe avasalladora.
Y es aquí donde entra la función insustituible de la razón. Es propio de la razón ver claro y ordenar, disciplinar y definir la dirección de la pasión.
Aquí surge una dialéctica dramática entre la pasión y la razón. Si la razón reprime la pasión, triunfa la rigidez y la tiranía del orden. Si la pasión dispensa a la razón, prevalece el delirio de las pulsiones del puro disfrute de las cosas. Pero si prevalece la justa medida y la pasión se sirve de la razón para un desarrollo auto-gobernado, entonces puede haber una conciencia ética que nos haga responsables ante el caos ecológico y el calentamiento global. Por aquí va el camino que tenemos que recorrer. Para un nuevo tiempo, una nueva ética