sábado, 9 de marzo de 2013

Calor histórico

El calentamiento global, que probablemente a estas alturas todos hemos sentido, ha hecho que la Tierra alcance su temperatura más alta de los últimos 4 mil años. De acuerdo a una reconstrucción milenaria de los patrones climáticos en el planeta, en el próximo siglo el termómetro marcará la temperatura más intensa que ha vivido jamás la civilización humana.

El investigador Shaun Marcott de la Universidad Estatal de Oregón, ha recreado el clima de la era geológica moderna. También conocida como el Holoceno, abarca un periodo de tiempo que va desde la actualidad hasta hace aproximadamente 12 mil años. Su trabajo supera al de sus compañeros de campo, ya que rara vez se estudia el clima del planeta más allá de los últimos 2 mil años.

Basándose en información obtenida de cuevas, formaciones rocosas, arrecifes marinos, conchas y microorganismos, Marcott logró reconstruir la temperatura del pasado. Todas estas fuentes guardan en su estructura química un registro de la historia climática.

De acuerdo al estudio, la temperatura mundial ha ido gradualmente en acenso desde la última era glaciar. Al alcanzar la mitad del Holocenohttp://www.ngenespanol.com/articulos/569953/calentamiento-global-y-temperaturas-mas-altas/, nuevamente descendió durante un periodo aproximado de 5 milenios. A partir de hace 200 años, nuevamente la temperatura ha aumentando. Esta vez, a un ritmo sin precedentes.

Si bien hubieron momentos en el Holoceno donde los humanos soportaron temperaturas más cálidas que las de hoy en día, al finalizar este siglo habremos superado todo antecedente. Si el planeta continúa calentándose a la misma velocidad, alcanzaremos la temperatura más elevada que se haya registrado en los últimos 11 mil años.

Tanto los humanos como el resto de las especies, necesitamos de cambios paulatinos para poder adaptarnos. La acelerada velocidad a la que está cambiando el planeta supone, una gran amenaza de supervivencia.

Fuente: 

martes, 19 de febrero de 2013

La extinción silenciosa

Adiós al 90% de las variedades de frutas y verduras

laAldeaGlobal


En paralelo a la extinción de la fauna salvaje se está produciendo otra, de forma anónima y ante la que estamos ciegos y sordos: el de las especies vegetales y animales que nos sirven de alimento. La industrialización de la producción de verduras, cereales, frutas, carnes… ha exigido el abandono masivo de miles de variedades en pro de las virtudes exclusivamente comerciales como el aspecto y la durabilidad. La reducción de la diversidad de lo que comemos es asombrosa, en torno al 90% en el último siglo. Y la tendencia continúa hacia la simplificación y uniformación. La riqueza alimentaria del mundo está en peligro.
Según datos del extraordinario artículo de Charles Siebert publicado por la revista National Geographic, el 90% de las variedades de frutas y verduras en EEUU han desaparecido (por ejemplo, de 7.000 clases de manzanas existentes en el s.XIX quedan actualmente menos de un centenar). En China, el 90% de especies de trigo ha desaparecido. Y en Filipinas, de miles de clases de arroz solo persisten cien. Y estas extinciones masivas se repiten en todo el mundo. En el siguiente gráfico que incluye el artículo de NG se aprecia el dramático cambio que hemos generado en la biodiversidad alimentaria:
En un siglo hemos acabado con la diversidad genética que nuestros antepasados lograron a lo largo de 10.000 años de domesticación y selección. Consiguieron adaptar las mejores variedades para los climas y peculiaridades locales de cada zona, creando un patrimonio alimentario de incalculable valor por su calidad, eficiencia y diversidad. Y ahora estamos renunciando conscientemente a todo ello, seleccionando para monocultivos las variedades no por su sabor o virtudes nutritivas sino por su rentabilidad económica.
La revolución verde tuvo indudables efectos positivos en nuestra capacidad para generar alimentos, pero el modo en que hemos obviado la importancia de la diversidad para centrarnos en la producción puede volverse en nuestra contra. Como explica Siebert, al barajar solo un puñado de variedades, aumenta el riesgo de que una enfermedad u hongo logre arrasar con facilidad todas las cosechas, lo que encadena al sistema al uso creciente de pesticidas y plaguicidas: “En África, agricultores y ganaderos se han endeudado para pagar fertilizantes, plaguicidas, medicinas y piensos de elevado contenido proteico necesarios para que esas plantas y animales prosperen en condiciones climáticas difrentes de las originales. Son como adictos, enganchados a un hábito que no pueden permitirse ni en términos económicos ni ecológicos”.
Fuente: http://www.laaldeaglobal.com/2011/07/06/la-extincion-silenciosa-adios-al-90-de-las-variedades-de-frutas-y-verduras/

viernes, 28 de diciembre de 2012

Los climas extremos causan tragedias en dos hemisferios



Las bajas temperaturas en Rusia provocaron la muerte de 135 personas, entre ellas un niño, según informó ayer la agencia de noticias Interfax, que se remite al Ministerio de Salud. Más de 160 personas están siendo tratadas en hospitales por congelación, con lo que la cifra de pacientes de estos síntomas subió a superar ya el millar de personas.
En Tuva, la república federada del sur de Siberia, miles de personas fueron llevadas a un centro de emergencia después de que dejara de funcionar una central de calefacción.

Mientras en amplias partes del enorme país el mercurio no se mueve de varios grados bajo cero, en Moscú se mueve en torno a cero grados. Hacia el este, Pekín vive el invierno más frío de las últimas décadas, y la prensa local destacó que la nevada del pasado 3 de noviembre fue “la mayor desde la fundación de la nueva China”, en el año 1949. Está previsto que las temperaturas continúen bajando en las regiones centrales y orientales, lo que podría llevar a nuevas temperaturas récord. Esta ola de frío ha provocado ya una escalada de los precios de los alimentos por la menor oferta, especialmente del cerdo, que el pasado sábado aumentó un 5,2% con respecto al mes anterior, según datos oficiales.

Las bajas temperaturas hacen temer incrementos del precio de varios productos alimentarios durante los próximos festivales en China, entre ellos el Año Nuevo Lunar, que este año se celebrará el próximo 9 de febrero. Mientras tanto, el noreste de Estados Unidos sufría nevadas y fuertes vientos que obligaron a anular unos 500 vuelos en plenas fiestas de fin de año, sacudidas desde el martes por una tormenta que barre gran parte del país y provocó la muerte de al menos siete personas.

En total, más de 2 750 vuelos han sido anulados desde el martes en diferentes aeropuertos estadounidenses, desde el Golfo de México hasta Nueva Inglaterra pasando por la zona de los Grandes Lagos, según el rastreador de vuelos FlightAware. En el área de Nueva York, los aeropuertos de JFK, Newark y LaGuardia sufrían retrasos por los fuertes vientos pero seguían funcionando con apenas 66 cancelaciones entre los tres hasta ayer al mediodía. Tras su llegada al noreste de Estados Unidos el miércoles por la tarde, la tormenta continuaba avanzando por Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York y Nueva Inglaterra, indicó el servicio meteorológico nacional estadounidense en su último boletín.

La alerta se mantenía también en cuanto a posibles inundaciones a lo largo de la costa noreste desde Long Island hasta Maine y fuertes vientos en Massachusetts y Rhode Island. Los vientos alcanzaron velocidades de más de 100 km por hora en partes de Nueva Jersey, Delaware y Carolina del Norte y más de 80 km en Eatons Neck (Nueva York), según la misma fuente. La cantidad de nieve caída desde la mañana del 25 de diciembre hasta ayer a las 09:00 llegaba a más de 35 centímetros en partes del centro del estado de Nueva York y en Pensilvania. “ Actualmente se registran fuertes nevadas en el norte de Nueva York y en el norte de Nueva Inglaterra”, indicó el servicio meteorológico nacional. El lugar en el que se registró la mayor nevada fue Albion (Illinois), con 47 cm. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ordenó el miércoles por la tarde la apertura del centro de operaciones de emergencia estatal para coordinar los esfuerzos de respuesta por parte de las autoridades.

La extensa tormenta que afecta a Estados Unidos incluyó el paso de 34 tornados el martes por Texas, Luisiana, Alabama y Misisipi . Los gobernadores de Misisipi y Alabama resolvieron declarar el estado de emergencia en sus jurisdicciones.

Más de 200 000 personas quedaron expuestas al frío y a la oscuridad el miércoles luego que las tormentas derrumbaran las líneas de energía en Arkansas, Misisipi y Texas. Entre las siete víctimas mortales que dejó la tormenta se encontraban dos niños, que fallecieron cuando su madre perdió el control del vehículo en el que viajaban en una carretera congelada de Arkansas durante la noche navideña. Pérdidas en el Cono Sur La ciudad brasileña de Río de Janeiro registró el miércoles una temperatura récord de 43,2 grados Celsius, la más elevada desde que se iniciaron las mediciones, en 1915.

Según el Instituto de Meteorología, la sensación térmica en el barrio de Santa Cruz, en la zona oeste de Río, llegó a 47 grados Celsius, marcando el inicio de un verano austral que podría ser uno de los más calurosos de la historia. Mientras tanto, la ola de calor que afectó a Uruguay la víspera de Navidad provocó la muerte de más de 100 000 pollos y pérdidas millonarias al sector avícola. Las temperaturas superaron los 40 grados de sensación térmica, y los 43 en los galpones en que se mantiene a las aves.

El diario El Observador, que citó fuentes de la industria, las pérdidas para el sector se pueden calcular en aproximadamente un millón de dólares. En Argentina, la muerte de un oso polar en el zoológico de Buenos Aires, por las altas temperaturas y el estrés de la pirotecnia de Nochebuena, desató oleadas de quejas e indignación entre los argentinos, al tiempo que encendió duros cuestionamientos a esos centros. “No traigan más osos polares” y “basta de zoológicos” fueron los comentarios de los ciudadanos en la página del Zoo porteño en la red social Facebook. Buenos Aires fue el mediodía del lunes un horno con 50 grados Celsius de sensación térmica que mantuvo a la mayoría de los porteños atrincherados en sus casas, informó a el Servicio Meteorológico Nacional.

La sensación térmica, que indica el nivel del calor que se siente cuando la humedad relativa se suma a la temperatura real, llegó a los 50 grados Celsius. La temperatura real, que no mide esos parámetros, llegó a 35,5 grados Celsius.

Pérdidas en el Cono Sur

La ciudad brasileña de Río de Janeiro registró el miércoles una temperatura récord de 43,2 grados Celsius, la más elevada desde que se iniciaron las mediciones, en 1915. Según el Instituto de Meteorología, la sensación térmica en el barrio de Santa Cruz, en la zona oeste de Río, llegó a 47 grados Celsius, marcando el inicio de un verano austral que podría ser uno de los más calurosos de la historia. Mientras tanto, la ola de calor que afectó a Uruguay la víspera de Navidad provocó la muerte de más de 100 000 pollos y pérdidas millonarias al sector avícola. Las temperaturas superaron los 40 grados de sensación térmica, y los 43 en los galpones en que se mantiene a las aves. El diario El Observador, que citó fuentes de la industria, las pérdidas para el sector se pueden calcular en aproximadamente un millón de dólares.

En Argentina, la muerte de un oso polar en el zoológico de Buenos Aires, por las altas temperaturas y el estrés de la pirotecnia de Nochebuena, desató oleadas de quejas e indignación entre los argentinos, al tiempo que encendió duros cuestionamientos a esos centros. “No traigan más osos polares” y “basta de zoológicos” fueron los comentarios de los ciudadanos en la página del Zoo porteño en la red social Facebook. Buenos Aires fue el mediodía del lunes un horno con 50 grados Celsius de sensación térmica que mantuvo a la mayoría de los porteños atrincherados en sus casas, informó a el Servicio Meteorológico Nacional. La sensación térmica, que indica el nivel del calor que se siente cuando la humedad relativa se suma a la temperatura real, llegó a los 50 grados Celsius. La temperatura real, que no mide esos parámetros, llegó a 35,5 grados Celsius.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/mundo/clima-ola_de_frio-Rusia-pekin_0_836916352.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

martes, 25 de diciembre de 2012

Área de la Antártida se calienta más rápido

AFP | PARÍS
La capa de hielo de la Antártida Occidental se calienta dos veces más rápido de lo que se creía, según un estudio publicado en la revista Nature Geoscience, un dato preocupante puesto que este deshielo contribuye ya en el 10% a la subida global de los océanos.

Esta parte de la Antártida es una de las regiones con mayor aumento de temperatura de toda la Tierra, escriben los investigadores estadounidenses.

La temperatura subió 2,4 grados desde 1958, calcularon después de haber revisado y completado los datos que abarcan el periodo 1957-2011.

Este aumento es dos veces mayor de lo estimado y representa tres veces la subida promedio en la superficie del globo durante ese periodo, según David Bromwich, uno de los autores, del Byrd Polar Research Center. “Nuestros datos sugieren que el continuo calentamiento estival en la Antártida occidental podría trastocar el equilibrio de la superficie de la capa de hielo, lo que hace que la región podría contribuir aún más al alza global del nivel de los océanos”, indica.

Los científicos estiman que el deslizamiento del hielo hacia el océano es responsable del 10% de la subida global de los mares provocada por el cambio climático, una amenaza para numerosas ciudades costeras en las próximas décadas.

La capa glaciar, una masa de hasta 4 km de espesor que cubre la parte continental y se extiende sobre el mar, disminuye en esta región más rápido que en otras zonas de la Antártida.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Manifiesto de un indignado climático

Por Florent Marcellesi

  Investigador e indignado climático.

Molotov Flowers Banksy ,  
Publicado en el periódico Diagonal, 13/12/12
“Hay noches que todavía sueño”. Sueño con una humanidad capaz de vivir bien y feliz dentro de los límites climáticos del Planeta. Sueño con un mundo solidario con los pequeños Estados insulares que serán los primeros en desaparecer del mapa si no rectificamos el rumbo. Sueño con unos dirigentes valientes como la delegación filipina que, tras ver a su país arrasado por el tifón Bopha, suplicó a la comunidad internacional que “abriera los ojos y mirara la realidad de frente”. Sueño con un homo y una femina climaticus racionales ante las alertas constantes de los científicos que ya se está produciendo el calentamiento global en base a las previsiones más pesimistas. Dicho de otro modo, sueño con que Sandy no sea ni más ni menos que el nombre de un niño normal y corriente, no de el devastador huracán.
¡”Nuestros sueños no caben en sus cumbres”! Desde luego, este sueño no es el que los dirigentes han dibujado en la última cumbre sobre cambio climático de Doha, en Catar. El mundo post-Doha, en la línea de las fracasadas cumbres anteriores en Copenhague, Cancún y Durban, es el mundo donde priman los egoísmos cortoplacistas de los grandes contaminadores, empezando por Estados Unidos, Rusia y Japón. Es un mundo donde el protocolo de Kioto, que representa apenas el 15% de las emisiones mundiales, es el lavado de cara verde de unas políticas insostenibles e irresponsables de las grandes potencias (mal)desarrollladas y emergentes. Es un mundo que encamina la humanidad, empezando por las personas y colectivos más empobrecidos y vulnerables, hacia el peor escenario climático posible planteado, es decir un aumento de 4ºC a final del siglo. Es el mundo donde triunfa la arrogancia y el cinismo, encabezada con orgullo no disimulado por España. Un país que, a la vez que afirma que “el cambio climático ni lo negamos, ni lo afirmamos”, se jacta de haber jugado un papel esencial en las negociaciones del acuerdo de Doha hacia una lucha contra el cambio climático “más fuerte y ambiciosa”. Un país que, mientras recorta sus ayudas a las energías renovables, le compra cien millones de toneladas de derecho de emisión de CO2 a Polonia para no tener que cambiar en absoluto su modo de vida.
“No somos anticumbre, la cumbre es antinosotr@s”. Ante el peor de los mundos posibles, no me resigno: soy un indignado climático. Esta cumbre de Doha en general y la delegación española en particular no me representa. Ni representa a multitud de personas y colectivos que han hecho de la justicia ambiental su bandera de lucha y acción diaria. Hoy el clima, y la vida de millones de personas, son mercancías en manos de políticos y banqueros, de empresas multinacionales que presionan para que sus intereses millonarios no se vean afectados. Así que no nos resignemos ante esta oligarquía que nos lleva directo hacia el colapso o el ecofascismo, donde unos pocos se reparten los pedazos de naturaleza que quedan. Parafraseando a Stéphane Hessel, luchemos contra la indiferencia climática —y ecológica en general— y convoquemos una insurrección pacífica también a favor de la vida y de lo común. Está en juego la supervivencia civilizada de la humanidad, la de nuestras hijas e hijos, la mía, la tuya.
“No nos mires, ¡únete!” Si tú también eres un indignado/a climático/a, pasa a la acción. No esperes a que los que no nos representan actúen por ti. Difunde este manifiesto, hazte portavoz de los sin voz, defiende tu futuro y el de tu familia. En tu casa, tu barrio, tu trabajo, en la plaza pública, pon la justicia climática y ambiental en el centro de las preocupaciones tuyas y de tu entorno. Súmate a redes y colectivos que cerca de ti propugnan otros mundos posibles y ya construyen desde abajo alternativas ecológicas y sociales. Tienes mucho poder, no lo desperdicies, y sobre todo compártelo e hibrídalo: el todo es más que la suma de sus partes. Así que da el paso y grita a los cuatro vientos: ¡yo también soy un indignado climático!